sábado, 5 de mayo de 2012
PREMISAS PARA UNA CARTA SOCIAL
PREMISAS PARA UNA CARTA SOCIAL
FREDDY BELLO
La gobernabilidad en los países de América Latina parte de de la implementación de
programas enfocados hacia al progreso y desarrollo, cuyas metas son el crecimiento
económico que se basa en la Inversión, Reproducción de Capital y Racionalidad de
Mercado. Sin embargo, esto supondría que la gobernabilidad se aleja cada vez más de lo
social, de la población desfavorecida, de contar con la participación de los pueblos
organizados como eje central para generar programas conducentes proceso y sustento de la
gobernabilidad en estos países para el bienestar.
Es por ello que la democracia -como régimen de gobierno en los países americanos en
condiciones de pobreza que carecen de un sistema de seguridad social- sólo se justifica en
función de una Carta Social.
La Carta Social viene a ser un complemento de la denominada Carta Democrática. Los
dos aspectos fundamentales que demandarían la vigencia de una Carta Social son: i) la
participación protagónica como mecanismo y estrategia, y ii) el empoderamiento popular
como finalidad de una democracia cuya meta sea el bienestar de la población.
A continuación, se presentan siete (7) premisas para conformar una carta social como
guiadora de bienestar en la que lo social sea el centro:
1. El desarrollo social debe ser la base de la estabilidad de los estados democráticos y ello
sólo será posible plantearlo cuando sea asumida, por parte de la dirigencia, la Atención
a la Deuda Social que los Estados Latinoamericanos tienen con los sectores pobres.
2. La Carta Social debe ser un contrato de convivencia levantado sobre la base de los
derechos humanos y no sobre problemas y necesidades, pues asume la superación de
concebir las deficiencias sociales como necesidades a satisfacer en un mercado. Es
determinante para hacer de la Carta Social la base del desarrollo de una sociedad.
3. Para superar el problema de las necesidades, la Carta Social debe contextualizarse en el
campo de los derechos e identificar a los estados como responsables de los deberes
demandados por los actores que poseen estos derechos.
4. Los censos o diagnósticos de las condiciones de pobreza de las entidades americanas
deben reflejar los diferentes estratos de los niveles de pobreza y las políticas y los
programas dirigidos a atender estos niveles, entre los cuales se tendrían los siguientes:
a) la pobreza extrema (alimentaria-habitacional) que se identificaría con programas de
asistencia social; b) Las condiciones de pobreza de carácter laboral, que se
identificaría con programas de desarrollo social; y, finalmente, c) La pobreza
expresada en carencias de orden patrimonial, identificada con programas de
aseguramiento del nivel de vida.
5. Siendo la ausencia de identificación (nacimiento, cédula, sitio de residencia,
identificación laboral, educativa) una expresión de la pobreza, la Carta Social debe
garantizar el derecho que todos tenemos a una identificación y a un reconocimiento
socio-estatal.
6. La Carta Social debe contener el derecho que tiene La población de las sociedades
americanas a superar las condiciones de pobreza y a aspirar niveles de bienestar como
espacio para la vigencia de los regímenes democráticos, asumiéndose así que la peor
de las violencias es la pobreza.
7. Ante lo lejano de un sistema de seguridad social para todos los países de las Américas,
especialmente de América Latina, debe ser obligatorio para los estados el poner en
práctica los elementos de la Carta Social y plantear la gradualidad en la consecución de
los aspectos de este sistema.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario